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Carta ACMI

CARTA ACMI
“Un medio para generar visibilidad de lo que hacemos”

Boletín informativo de la Asociación Colombiana de Medicina Interna
 
 
 
 
Portada octubre 2015Vol. 13 No. 2
Octubre de 2015



  • Editorial: ¿Cómo vamos?
  • XXV Congreso ACMI®-ACP
  • CONVOCATORIA PREMIO Premio “Roberto Esguerra Gutiérrez” Historia de la Medicina Interna
  • Recertificación: La Recertificación en Medicina Interna en Colombia y la ACMI®



 
 
 
 
 
 
 

 
 
 
Portada marzo 2015Vol. 13 No. 1
Marzo de 2015
 
  • Editorial: ¿En qué estamos?
  • XXV Congreso ACMI®-ACP Nuevos Desafíos en la Práctica Clínica 14-16 de agosto de 2015 Montería, Córdoba
  • Carta de Derechos de los Médicos
  • Acerca de los Honorarios Médicos
  • Investigación Científica.Programa de formación de corta duración en investigación clínica y epidemiológica para internistas miembros de la ACMI®
  • Privilegios Académicos ACMI®
  • Reseña: XIX Curso Anual de Medicina Interna “Alberto Echeverri Delgado”
  • Concurso: Mejor Residente de Colombia Beca ACMI®–ICPC Pfizer
  • Beneficios y Privilegios: Mejora del servicio en relación con los requisitos del cliente
 
 
 
 




Carta ACMI marzo 2014Contenido
  • Editorial: La costumbre del vestir médico
  • ¿En qué vamos?
  • Eventos capitulares programados para 2014
  • In Memoriam: Chepe Mora, Mi maestro inmortal. Por: Hernán Torres Iregui, M.D. Internista - Nefrólogo
  • Dr. José María Mora Ramírez. Un real ejemplo de vida. Por: Roberto D’Achiardi, internista, Nefrólogo, expresidente de ACMI®
 
• Vol. 12 No. 1 • Marzo de 2014 • ISSN 0123-3076
 
 
 
 
 
 
 
 
 

 
Carta ACMI
 
"Un medio para generar visibilidad de lo que hacemos"
Boletín informativo de la Asociación Colombiana de Medicina Interna
Vol. 11 No. 4 - Noviembre de 2013

 

Contenido

Editorial
- Definitivamente Pasto es muy bien denominada "La ciudad Sorpresa de Colombia".

En qué vamos?
- Informe del XXIV Congreso ACMI-ACP
- Inauguración del XXIV Congreso ACMI-ACP
- Informe de Gestión ACMI 2012-2013
- Informe del primer año de actividades del Capítulo Colombia del ACP
- Paseo Laguna de La Cocha
- Comentarios sobre el Congreso ACMI-ACP
- Informe estados financieros ACMI julio 2013

 

 

 

 

Carta ACMI

"Un medio para generar visibilidad de lo que hacemos"

Boletín informativo de la Asociación Colombiana de Medicina Interna

Vol 11 No. 3 - Septiembre de 2013


Contenido:

  • Los padres de la Medicina Interna... quizá no fue sólo uno
  • ¿Cómo vamos? Día Nacional del Médico Internista
  • V Simposio Nacional de Residentes de Medicina Interna
  • Homenaje al Dr. William Rojas
  • Posición de la ACMI frente a medidas tomadas por algunas EPS e IPS
  • El acto médico y la interferencia de las empresas de salud
  • In Memoriam: La ACMI lamenta profundamente el fallecimiento de Jorge Fernando Delgado, MD, FACP

 

 

 

 

 

 

 

 

 ¿Cuál era la garantía de calidad y prestigio para la prestación de la salud en los años de Osler?

 


A comienzos del siglo XXI la garantía de calidad para la prestación de la salud está fundamentada en los procesos de acreditación o por la normatividad establecida por ISO 9000 o similares, un conjunto de normas sobre calidad y gestión de calidad, establecidas por la Organización Internacional de Normalización (ISO). El ISO 9000 especifica la manera en que una organización opera sus estándares de calidad, tiempos de entrega y niveles de servicio.

Sir William Osler el clínico más destacado de los siglos XIX y XX, desde su formación médica inicial tuvo la sed infatigable del conocimiento y la suerte de encontrar en sus grandes profesores y mentores, promotores esmerados para acrecentar su pasión por la excelencia médica. Al graduarse como médico a los 22 años, su tesis fue laureada; luego de sus estudios de especialización en Inglaterra, Berlín y Viena, países en los cuales Osler profundizó en Fisiología, Medicina, Patología, Cirugía, Neurología y Dermatología, para estructurarse como un clínico integral, McGill University lo acogió de regreso a Canadá como conferencista y seguidamente como profesor en el año de 1875.

Su paso por McGill marca una revolución en la investigación (más de 1.000 autopsias con correlación médico-patológica), pedagogía médica y publicaciones que enalteció su reputación y la de su universidad, trascendiendo su fama a todo el Canadá y al continente americano como profesor talentoso, clínico astuto y generoso donador de comprensión y solidaridad con los pacientes y sus estudiantes. Gracias a Osler, la calidad y prestigio de McGill General Hospital se consolidó y su profesor de pregrado Robert Palmer Howard califica en 1884 la influencia vitalizante de Osler en la Facultad de Medicina de McGill, como “un potente fermento”. Los servicios y aportes científicos a la Asociación Médica Canadiense como secretario general en 1881 y luego como presidente en 1884, fortalecen y honran también el prestigio y reconocimiento de esta sociedad.

Cuando la Universidad de Pennsylvania requirió un profesor de Medicina Clínica en 1884, no vaciló en pensar en Osler, conocido ya por su renombre y aportes como corresponsal de Medical News en Montreal, un Journal de Philadelphia.

La trayectoria de William en Pennsylvania no fue menor que en Montreal donde continuó su trabajo intenso, vinculando la patología con sus actividades clínicas y promoviendo la cooperación e inspiración de sus discípulos.

Allí consagró el lema “tratemos pacientes y no enfermedades” que dice mucho sobre el compromiso humanístico y su sensibilidad con el dolor de nuestros semejantes como personas. Su paso por la Escuela de Medicina de la Universidad de Pennsylvania, Philadelphia General Hospital y University of Pennsylvania Hospital marcan un período glorioso para estos claustros que lo albergaron y fueron testimonio honroso de calidad, compromiso y devoción. Mayo de 1889, la Escuela de Medicina Johns Hopkins necesita un jefe de Medicina Interna para el Hospital Johns Hopkins que abrirá sus puertas en Baltimore en 1.893 y quién mejor que Osler en Medicina Interna para trabajar con William Welch (Patología), William Halsted (Cirugía) y Howard Kelly (Ginecología). Ninguna época tan propicia para preparar un tratado de Medicina Interna como texto Guía, y con ayuda del Rockefeller Institute for Medical Research, Osler entrega la primera publicación de “Principios y práctica de Medicina”, que permanecería 40 años siendo el texto más leído y difundido de Medicina Interna con versiones en Inglés, Alemán, Español y Chino. En la escuela de Medicina de Johns Hopkins, Osler reafirma la enseñanza al lado de la cama del paciente, la importancia de la historia clínica, la estructuración de programas de residencia y la gloria de Johns Hopkins trasciende las fronteras y Sir William Osler se consolida como el consultante más solicitado de los EE.UU. y un invitado frecuente de Europa y otros continentes.

Contrajo matrimonio en 1982, a los 43 años. Para esta época todos querían tenerlo como profesor y orientador porque estaban seguros de que levantaría el prestigio y calidad de cualquier Hospital o Escuela de Medicina. Fue así como una invitación personal del Rey Eduardo VII para ser Profesor Regius de Oxford University, lo tentó para salir de Johns Hopkins para el Reino Unido y la salida no le resultó fácil y se creó desconcierto cuando William la justificó diciéndoles que la vida útil que le quedaba era poca ya que de acuerdo con la obra “El período preestablecido” de Anthony Trollope, la vida útil del hombre finaliza a los 55 años, después de lo cual los sujetos deben ser “cloroformolizados”. La confusión atrajo la prensa que en vez de interpretar que Osler quería que no lamentaran su partida, lo tildó de promover la “oslerización” definida y acuñada por los medios de comunicación en su contra como la muerte con cloroformo, una forma de eutanasia para los inservibles.

Si bien Osler aquí no logró salir ileso de los comentarios y su fiesta de despedida en Baltimore fue suspendida, este argumento del período de vida útil refleja la búsqueda afanosa de una justificación para que su partida no produjera tristeza y dolor en sus discípulos. He aquí el Osler tan humano que siempre pensaba en no lastimar a sus amigos y cercanos.

Su período en Oxford transcurrió entre los años 1905 y 1919, tiempo en el cual abundaron sus publicaciones en revistas, Journals e impulsó la fundación de Sociedades Científicas. En este intervalo acentuó la promoción de la enseñanza de la medicina clínica en Radcliffe Infirmary Hospital, fue muy activo en consultoría de varios hospitales especialmente durante la primera Guerra mundial y dedicó tiempo para escribir sobre historia de la medicina, reflexiones humanísticas, enfermedades cardíacas al tiempo que impulsaba la British Hospital Asociation y la Ashmolean Natural History Society. De nuevo el período en Oxford fue muy glorioso para Osler quien recibió el título de Barón durante la coronación de Jorge V en 1.911. La fama de Oxford, de su Escuela de Medicina y de los Hospitales que Sir William Osler visitaba ha trascendido hasta nuestros días confiriéndoles prestigio y reconocimiento de calidad.

McGill University, Pennsylvania University, Johns Hopkins y Oxford University aún resuenan con los timbres de la fama de manera que Osler no solo les dio gloria temporal si no perenne porque “el fermento” que dejó en ellas los dotó de las herramientas para mantener los niveles más altos de calidad y confianza. Si bien este legado constituye “una acreditación” de calidad diferente al ISO 9000 y similares, parece que quienes siguen los postulados Oslerianos y guardan semejanza con su vida profesional y humanística son también garantía de calidad y la confieren a las Instituciones donde ejercen y laboran, diría yo, más garantía que cualquier proceso de acreditación de calidad en el servicio o ISO 9000.

Como Fundador del Capítulo de Morrosquillo de la ACMI® quiero finalizar haciendo un homenaje y recordatorio del Dr. Hernando Patrón López quien ostentó muchos rasgos Oslerianos que marcaron un período dorado de la medicina interna en el Departamento de Córdoba y en la región Caribe. Igual que Nando, en ACMI® y en Colombia tenemos muchos Oslerianos que son y serán la mejor garantía de calidad y acreditación para las entidades o instituciones donde tienen el privilegio de tenerlos, y como pregunta dejo flotante la interrogación: ¿Qué tan incluido en las normas ISO y procesos de acreditación está el perfil de Sir William Osler como elemento fundamental de valoración de la calidad de la atención en salud y la selección de los profesionales?

Gustavo Adolfo Márquez, MD and Honorary Fellow ACP. Fundador del Capítulo Morrosquillo y Expresidente de la Asociación Colombiana de Medicina Interna (ACMI® - Médicos para adultos).

 

 

 


  

Carta ACMI

Vol 10 No.4
Editorial

La salud está en cuidados intensivos


La Asociación Colombiana de Medicina Interna (ACMI®. Médicos para adultos), se ha unido a la protesta simbólica que inició el 3 de diciembre de 2012 la Asociación Colombiana de Sociedades Científicas (ACSC) frente a la crisis del Sistema de Salud
actual colombiano.
 
Esta protesta simbólica del cuerpo médico unido tiene la finalidad de pedirle al gobierno central de una vez por todas, la toma de medidas efectivas en pro de resolver las deficiencias estructurales del sistema de salud en Colombia.
 
La Gran Junta Médica Nacional (JMN), conformada por la Academia Nacional de Medicina, la Asociación Colombiana de Sociedades Científicas, el Colegio Médico Colombiano, ASMEDAS, ANIR y la Federación Médica Colombiana, definió las bases fundamentales de una ley estatutaria
que deberá reformar de fondo el actual sistema. De esta manera se podrá recuperar la confianza que debemos tener tanto los médicos y personal de salud, como los ciudadanos frente al sistema de salud. Esta propuesta no se queda meramente en el diagnóstico del problema,
que no está en duda, sino que va mucho más allá, define unas bases fundamentales que sirven de constructo para la ley estatutaria que consideramos, requiere con urgencia Colombia.
 
Recordemos que la Constitución Política de Colombia declara la vida como un derecho fundamental del Ser Humano, pero no la Salud. Se constituye en una prioridad que la salud sea declarada por el Estado como un derecho fundamental de todos. Es el Estado quien debe garantizar y crear los medios para que se cumpla este derecho a través de un Sistema Único de Seguridad Social, concepto que reconoce al Ser Humano como individual e integral, que se espera que no enferme, pero en caso de hacerlo, el Estado deberá propiciar su mejor atención. Este Sistema deberá ser Universal y financiado por recursos fiscales y parafiscales, cuya administración sea pública con posible participación privada. Deberá tener indicadores precisos y medibles de oportunidad, eficacia, eficiencia y equidad y deberá estar estructurado sobre una concepción integral de la salud que incluye intersectorialidad, participación social, promoción de la salud, prevención de la enfermedad y rehabilitación del enfermo cuando esta aparece. No podría faltar, dentro de esta propuesta, la mejora de las condiciones laborales de los trabajadores de la salud, quienes deberán gozar de condiciones dignas de trabajo estable, con facilidades para la educación continua en pro del mejoramiento permanente. Tampoco se puede desconocer el importante papel que la innovación, ciencia y tecnología abre al conocimiento médico donde las políticas deberán ser abiertas al progreso del país y por tanto, del bienestar de los colombianos. Incluirá la autonomía médica y su autorregulación, dentro de los cuales desempeña un papel fundamental la comunidad científica agremiada dentro de las sociedades y asociaciones científicas en Colombia. Pero esto sólo se logrará con la participación convencida de todos los miembros ACMI® y de las demás asociaciones.
 
¡Los invitamos a portar el botón! No olvidemos que la unión hace la fuerza. 


Natalia Londoño Palacio, MD, FACP
Presidente Asociación Colombiana de Medicina Interna, ACMI®

 

 


 

 

Carta ACMI

Vol 11 No.1

Editorial: Reforma de la salud, ¿ahora sí es un hecho?

 


Han pasado muchos años desde la pasada reforma estructural de la salud en 1993 con la aparición de la Ley 100. A muy pocos favoreció esta ley, y estamos seguros de que los menos favorecidos fuimos los médicos y los pacientes.
Cada periodo de tiempo nos ilusionan con cambios favorables y nada, hasta la fecha han existido pocos cambios. Algunas inclusiones en los listados de medicamentos y tecnologías POS, políticas de las cuales no todas las EPS están informadas y por los cuales, aún luego de la inclusión, todavía nos obligan a llenar formularios no POS para ser sometidos a Comités Técnico-científicos. Los pacientes se quejan de largas filas para autorizar cualquier servicio, falta de médicos, falta de medicamentos, etc.

El Sistema de Salud tiene grandes problemas: corrupción, iliquidez, ausencia de indicadores sanitarios, pérdida de legitimidad y confianza, malos tratos, mal servicio. Todo esto lleva a que la población colombiana esté inconforme.

Pero hay una nueva perspectiva. El ministro de Salud, Dr. Alejandro Gaviria, presentó una propuesta que busca reducir las barreras de acceso a los servicios, para mejorar la calidad y continuidad de los servicios, además de abolir la intermediación financiera.

Los puntos fundamentales del proyecto de reforma son:

1. Fondo único de recaudo y pagos. Creación de Salud Mía, entidad única que se encargará de la afiliación directa de las personas al sistema, del recaudo de los pagos y distribución del dinero. Se calcula que podrá manejar más de 20 billones de pesos anuales, razón por la cual deberá contar con una estructura autónoma, blindada contra injerencias políticas y todo tipo de corrupción.

2. Creación del Plan de Beneficios con exclusiones, retirando así los listados de medicamentos y procedimientos autorizados por el POS. 


3. No intermediación de las EPS ni de las IPS.

3. Las EPS, que posiblemente desaparezcan un buen número de ellas, se encargarán de gestionar el riesgo en salud y de contratar, a través de redes de servicios, lo que requieren las personas para su salud. Tendrán un énfasis territorial. No volverán a manejar recursos de
manera directa.

4. El país se dividirá en 10 o 12 distritos definidos por el Ministerio de Salud, cada uno con varias redes de prestadores de servicios de salud.

5. Los municipios y las gobernaciones podrán manejar directamente el régimen subsidiado sólo si cumplen algunos requisitos. Los municipios responderán por la atención básica y las obernaciones, por la alta complejidad, a través de redes integradas de servicios.

También podrán definir un gestor entre el ente territorial y las redes, sin que maneje recursos económicos.

Se mantendrán los giros directos al prestador.

Se estima que 1.514.000 colombianos tienen algún plan de medicina prepagada, y muchos prefieren asumir este costo adicional, por las malas experiencias que han tenido o puedan tener con el sistema de salud estatal. En la propuesta de reforma se incluirá la posibilidad de que quien quiera ser usuario de un plan de medicina prepagada, o de una póliza de seguro voluntario, pueda usar la cantidad de dinero que el sistema de salud destina para cubrir su salud al año (Unidad de Pago por Capitación o UPC), para que soporte el pago de las primas de la prepagada.

Es increíble que aún exista debate en el reconocimiento de la salud como derecho fundamental de todo ser humano, no es solamente la conexidad con la vida, es que la vida sin salud es una vida limitada. Esto da pie al debate sobre si la reforma en salud requiere una ley ordinaria o una ley estatutaria. Sólo por medio de una ley estatutaria se lograría dejar claridad en este concepto.

Aunque hay detractores de esta reforma, parece que ahora sí estamos hablando de un hecho concreto donde la participación del gremio médico ha sido fundamental a través de la llamada Unidad Médica Nacional conformada por la Academia Nacional de Medicina, Asociación Colombiana de Sociedades Científicas, Colegio Médico Colombiano, Federación Médica Colombiana, ASMEDAS, ANIR. La ACMI®, al hacer parte de la Asociación Colombiana de Sociedades Científicas, está dentro de esta unidad y la ha apoyado de forma permanente y activa.